Tendinitis del manguito rotador: el dolor de hombro más común

El dolor de hombro es uno de los motivos de consulta más habituales en traumatología. En mi consulta veo con frecuencia pacientes que acuden preocupados porque el hombro les duele al levantar el brazo, al vestirse o incluso por la noche. En la mayoría de estos casos, el diagnóstico es una tendinitis del manguito rotador.

El manguito rotador es un conjunto de cuatro músculos y sus tendones que rodean la articulación del hombro como si fuera un manguito. Estos tendones son el supraespinoso, infraespinoso, redondo menor y subescapular. Su función principal es estabilizar la cabeza del húmero (el hueso del brazo) dentro de la cavidad glenoide (la parte del omóplato que forma la articulación) y permitir los movimientos del brazo en todas direcciones.

La tendinitis del manguito rotador consiste en la inflamación de uno o varios de estos tendones, siendo el supraespinoso el más frecuentemente afectado por su posición anatómica.

Por qué se produce esta tendinitis

Esta lesión puede aparecer por varios motivos. El más común es el uso repetitivo del brazo por encima de la cabeza, típico en pintores, nadadores, tenistas o trabajadores de almacén. También la sobrecarga puntual al cargar peso de forma inadecuada puede desencadenarla.

Con la edad, los tendones van perdiendo elasticidad y su capacidad de reparación disminuye. Esto explica por qué es más frecuente a partir de los 40 años. Además, existe un factor anatómico: el espacio por donde pasan estos tendones (el espacio subacromial) es estrecho, y cualquier inflamación o roce repetido puede irritarlos.

Síntomas característicos

El síntoma principal es el dolor en la cara lateral del hombro, que puede irradiarse hacia el brazo pero raramente baja más allá del codo. Los pacientes suelen describir varias situaciones características:

  • Dolor al levantar el brazo lateralmente, especialmente entre los 60 y 120 grados, lo que llamamos "arco doloroso"
  • Dificultad para peinarse, ponerse una chaqueta o abrocharse el sujetador
  • Dolor nocturno que impide dormir sobre el hombro afectado
  • Sensación de debilidad al intentar levantar objetos
  • Dolor al alcanzar objetos en estanterías altas

Es importante diferenciar esta tendinitis de una rotura del manguito, que presenta síntomas similares pero con mayor pérdida de fuerza y limitación funcional.

Cómo lo diagnostico

El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada y una exploración física minuciosa. En consulta realizo maniobras específicas que reproducen el dolor y me ayudan a identificar qué tendón está afectado. Estas pruebas tienen nombres como test de Jobe, test de Neer o test de Hawkins.

Para confirmar el diagnóstico y descartar otras lesiones, solicito pruebas de imagen. La radiografía simple es útil para ver si hay calcificaciones en los tendones o cambios en el espacio subacromial. La ecografía es muy valiosa porque permite visualizar los tendones en tiempo real y detectar inflamación. En casos dudosos o cuando sospecho lesiones asociadas, recurro a la resonancia magnética, que ofrece información detallada sobre el estado de todos los tejidos blandos.

Para registrar toda esta información de forma ordenada y poder hacer un seguimiento adecuado de cada paciente, en mi práctica diaria utilizo DriCloud, que me permite documentar la evolución clínica y las pruebas realizadas.

Opciones de tratamiento

La buena noticia es que la tendinitis del manguito rotador responde bien al tratamiento conservador en la mayoría de los casos. Mi enfoque terapéutico incluye varias medidas:

Tratamiento inicial: reposo relativo (no inmovilización completa), evitando las actividades que reproducen el dolor. Aplico tratamiento antiinflamatorio, tanto oral como mediante infiltraciones locales con corticoides cuando el dolor es muy intenso.

Fisioterapia: es fundamental. Incluye técnicas para reducir la inflamación y, posteriormente, ejercicios específicos de fortalecimiento del manguito rotador y de la musculatura estabilizadora de la escápula.

Modificación de actividades: aconsejo adaptar los gestos cotidianos y laborales para no sobrecargar el tendón durante su recuperación.

La cirugía queda reservada para casos que no responden al tratamiento conservador tras varios meses, o cuando existe una rotura tendinosa asociada. La artroscopia permite limpiar el espacio subacromial, eliminar tejido inflamado y reparar lesiones si es necesario.

Tiempo de recuperación

La recuperación varía según cada paciente, pero habitualmente requiere entre seis y doce semanas de tratamiento. La constancia con la fisioterapia es clave para evitar recaídas. Algunos pacientes mejoran antes, mientras que casos más crónicos pueden necesitar más tiempo.

Cuándo debes consultar

Recomiendo acudir al traumatólogo si presentas dolor de hombro que persiste más de una semana, si el dolor te despierta por la noche, si notas debilidad importante o si has sufrido un traumatismo y el dolor no mejora. Un diagnóstico precoz facilita el tratamiento y previene complicaciones.

Recuerda que este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye una consulta médica personalizada. Cada hombro doloroso requiere una valoración individual para establecer el diagnóstico correcto y el tratamiento más adecuado.