Tendinitis de De Quervain: el dolor de muñeca de las madres

En mi consulta veo con frecuencia a madres recientes que llegan preocupadas por un dolor intenso en la base del pulgar y la muñeca. Al preguntarles, suelen describir que el dolor aparece especialmente al coger a su bebé en brazos, al cambiarle el pañal o simplemente al girar la muñeca. Este cuadro tan característico tiene nombre propio: tendinitis de De Quervain.

La tendinitis de De Quervain es una inflamación de los tendones que pasan por el primer compartimento extensor de la muñeca, concretamente el abductor largo del pulgar y el extensor corto del pulgar. Estos tendones discurren por un túnel estrecho en el borde radial de la muñeca, es decir, en el lado del pulgar. Cuando este túnel se estrecha o los tendones se inflaman, aparece el dolor característico.

Por qué afecta especialmente a las madres recientes

Aunque esta patología puede aparecer en cualquier persona que realice movimientos repetitivos de la muñeca, es especialmente frecuente en mujeres que acaban de ser madres. Las razones son varias:

  • Los cambios hormonales del embarazo y el posparto pueden provocar retención de líquidos e inflamación de los tejidos, incluyendo las vainas tendinosas.
  • La posición adoptada al coger al bebé, con la muñeca en extensión y desviación cubital mientras se sujeta la cabeza, genera una tensión continua sobre estos tendones.
  • La repetición constante de estos movimientos, día tras día, sin apenas descanso.
  • La fatiga general y la falta de sueño que dificultan la recuperación de los tejidos.

Síntomas que deben alertarte

El síntoma principal es el dolor en la base del pulgar y el borde radial de la muñeca. Este dolor puede presentarse de diferentes formas:

  • Dolor agudo al coger objetos con la mano afectada.
  • Molestia constante que aumenta con ciertos movimientos.
  • Dolor al desviar la muñeca hacia el lado del dedo meñique, especialmente si el pulgar está flexionado.
  • Hinchazón visible en la zona dolorosa.
  • Sensación de chasquido o crepitación al mover el pulgar.
  • Dificultad para realizar movimientos cotidianos como abrir un bote, girar una llave o sostener al bebé.

Cómo realizamos el diagnóstico

El diagnóstico de la tendinitis de De Quervain es fundamentalmente clínico. En mi consulta, tras escuchar la historia del paciente, realizo una exploración física detallada. La prueba más característica es el test de Finkelstein: pido al paciente que cierre el puño con el pulgar dentro y luego desvío suavemente la muñeca hacia el lado cubital. Si esto reproduce un dolor intenso en la zona afectada, el test es positivo.

También palpo la zona para detectar inflamación, sensibilidad aumentada o engrosamiento de las vainas tendinosas. En ocasiones registro estos hallazgos en el software médico DriCloud para hacer un seguimiento preciso de la evolución.

Habitualmente no son necesarias pruebas de imagen para el diagnóstico, aunque en casos dudosos o cuando no hay respuesta al tratamiento, puedo solicitar una ecografía que permite visualizar directamente los tendones inflamados y descartar otras patologías.

Opciones de tratamiento disponibles

El tratamiento de la tendinitis de De Quervain debe ser progresivo, comenzando siempre por las medidas más conservadoras:

Tratamiento conservador inicial:

  • Reposo relativo de la muñeca, evitando los movimientos que desencadenan el dolor.
  • Uso de una férula o muñequera que inmovilice el pulgar y la muñeca, especialmente durante las actividades que causan dolor.
  • Aplicación de frío local en la fase aguda para reducir la inflamación.
  • Antiinflamatorios orales bajo prescripción médica.
  • Modificación de la forma de coger al bebé, utilizando posiciones que reduzcan la tensión sobre estos tendones.

Infiltración con corticoides:

Cuando las medidas conservadoras no son suficientes, la infiltración con corticoides en la vaina tendinosa suele ser muy efectiva. Es un procedimiento sencillo que realizo en la consulta y que proporciona alivio en muchos casos.

Tratamiento quirúrgico:

Si tras varios meses de tratamiento conservador y una o dos infiltraciones no hay mejoría, puede ser necesaria la cirugía. Se trata de una intervención menor que consiste en abrir el primer compartimento extensor para liberar los tendones. La recuperación suele ser rápida y los resultados son buenos.

Recuperación y prevención

La mayoría de los casos responden bien al tratamiento conservador o a la infiltración. Es fundamental la paciencia, ya que la recuperación puede llevar semanas o incluso meses. Durante este tiempo recomiendo:

  • Cumplir con el reposo indicado sin abandonarlo prematuramente.
  • Utilizar la férula el tiempo recomendado.
  • Aprender técnicas ergonómicas para coger al bebé.
  • Pedir ayuda a familiares cuando sea posible para reducir la carga sobre la muñeca.

Cuándo debes consultar con un especialista

Te recomiendo consultar si presentas dolor persistente en la muñeca que no mejora con reposo en pocos días, si el dolor interfiere con tus actividades diarias o el cuidado de tu bebé, si aparece hinchazón importante o enrojecimiento en la zona, o si has probado medidas conservadoras durante varias semanas sin mejoría.

Recuerda que este artículo tiene un propósito divulgativo y no sustituye la valoración individualizada por parte de un traumatólogo. Cada caso es único y requiere una evaluación específica para establecer el tratamiento más adecuado.